miércoles, 6 de marzo de 2019

Aniversario del PRI:"Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí"

"Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí", esto escribió Augusto Monterroso en 1959. Esta minificción bien se puede contextualizar a la realidad del PRI. Después de 90 años despertamos y aún sigue aquí. 

El Partido Revolucionario Institucional esta semana "festeja" su noventa aniversario. El 4 de marzo de 1929 se constituyó bajo el nombre de Partido Nacional Revolucionario (PNR), en 1938 se modificó su nombre como el Partido de la Revolución Mexicana (PRM) y finalmente en 1946 bajo el nombre que ya todos conocemos por sus siglas PRI. 

La historia del sistema político mexicano, así como la construcción social posterior a la revolución mexicana del país no se puede entender sin el  PRI. 

Un partido que en sus orígenes fue diseñado para la repartición de poder una vez terminada la revolución, con estructura corporativista en el cual todos cabían, "había para todos", no había problema aparentemente. 

En su afán de poder el PRI institucionalizó y ha heredado el peor de los males, la corrupción. La cual es la causa de los grandes problemas que hoy aquejan a México. 

http://pri.org.mx/SomosPRI/
La corrupción trajo inseguridad, desempleo, desigualdad social, servicios públicos ineficientes, mala educación, poca competencia económica, etc. No por nada el lema principal del ahora Presidente durante su campaña fue el combate a la corrupción. Tanto ha sido la herencia que el principal problema del último gobierno emanado del PRI fue la causa y como consecuencia la decadencia de la figura presidencial de Peña, el final de su gestión ya la sabemos. 

La primer fractura del régimen priísta - el inicio de la transición democrática - se dio con el movimiento estudiantil de 1968, la segunda con el fraude electoral en 1988 y finalmente en el 2000 con la llegada de la alternancia. 

Se pensaba que iniciaba el fin del partido, sin embargo éste se reagrupó y proyectó a una figura para regresar a los Pinos - claro, contribuyeron los Gobiernos panistas que nunca supieron, entendieron o quisieron desmantelar al PRI - que consiguieron en el 2012 con Peña Nieto. 

Una nueva generación es la que presumían, claro, puede ser nueva, pero con las mismas viejas prácticas que hicieron posible la alternancia. Prácticas similares a contextos distintos, definitivamente no era posible tener los mismos resultados en el sentido de recuperar el poder como en los viejos tiempos. 

El PRI actual jamás, ni en sus peores pesadillas se imaginó un presente como ahora lo tiene, de ser el partido que decidió absolutamente todo de la vida pública del país; hoy tiene una voz que cuenta muy poco por no decir nada. 

En las próximas intermedias habrá además de renovación de la cámara de diputados, 13 gubernaturas que serán la clave para dictaminar el futuro del partido. Sin contar que no tiene nada que hacer en el presente proceso electoral en varias entidades de la República.

Todo parece indicar que la desaparición como tal es inminente y que probablemente quien absorba al partido sea la creciente fuerza política llama MORENA. Esto aún se puede poner en tela de juicio, pero no descartar ¿Por qué? La respuesta es sencilla, los orígenes de MORENA son priistas.

A 90 años el PRI no tiene nada que celebrar, quizá quienes tienen que celebrar al ver la debacle del partido sean nuestros padres o abuelos quienes vivieron bajo su régimen. Los que no lo vivieron igualmente tiene algo que celebrar, ya que a lo largo de su historia el PRI cimentó los grandes problemas del presente que afectan a las nuevas generaciones. 








jueves, 28 de febrero de 2019

Va de cinco, no de dos

El pasado domingo a las 20 horas sesionó el Tribunal de Justicia Electoral de Baja California, vaya hora de hacerlo dada la naturaleza del asunto, los mal pensados dirían que fue a propósito para no tener tantos reflectores, ya que éstos estaban con los premios Oscar que recién habían terminado.

Con dos votos a favor y uno en contra se resolvió el proyecto que se sometía a votación, e cual consiste en cambiar el próximo periodo de gobierno de dos a cinco años. Esto porque la ciudadana Blanca Estela Fabela Dávalos interpuso un recurso de inconformidad argumentando que se violaban sus derechos político electorales. 


Mi intención en esta opinión no es decir si la resolución es buena o mala, justificada conforme a derecho o acorde entre los dos magistrados y el precandidato beneficiado, presentada por una ciudadana ligada a éste. Cuando señalo beneficiado lo digo en el sentido de que - como lo dicen las preferencias electorales - pareciera que ya se sabe el nombre y apellido del  próximo Gobernador, Jaime Bonilla Valdez. 


Lo que si pretendo analizar de la manera menos subjetiva - partiendo de la premisa que toda opinión tiene un sesgo - es el porqué de la resolución sin que esto se preste a una justificación. 


El partido MORENA en Baja California quien lo hizo fuerte - independientemente de la figura del presidente - al invertir tiempo y dinero en armas estructura, cuadros de partido y apoyando al entonces candidato Andrés Manuel  fue Jaime Bonilla. 

No seamos ingenuos ni pretendamos serlo. Desde la perspectiva de la Ciencia Política pura, cualquiera que se encuentre en la esfera política o que pretende hacerlo es por dos sencillas razones: conquistar el poder político y mantenerlo. 


Como todo actor político el ingeniero tiene un proyecto personal, que al parecer es ser Gobernador de Baja California. El camino estaba trazado, ayudar a AMLO a ganar la presidencia, conseguir un escaño en el Senado de la República para proyectar su imagen, que MORENA hiciera lo mismo en el Estado en el presente proceso electoral local, asumir el control del Gobierno del Estado de facto por dos años y finalmente cumplir su objetivo principal, Gobernar el Estado por seis años. 


El destino - que tiene nombre y apellido - determinó otros planes para el ingeniero, ser delegado federal de programas integrales de desarrollo. Ahora la proyección no sería el Senado sino desde una trinchera que políticamente pudiera ser vulnerada, una pequeña variación con un poco de riesgo pero el plan seguía sin mayores dificultades. 


De nuevo el destino desidia otra cosa, buscar la gubernatura por dos años. ¿Dos años? ¡Solo dos años! Esto no puede ser para alguien que ha invertido tanto a su proyecto personal, nadie en su sano juicio se puede quedar con las manos cruzadas. Él siente que se lo merece y en realidad lo merece, para eso trabajó, le ha costado, algo tenía que hacer. 


No sé, no me consta, no me interesa saber realmente si el ingeniero movió sus piezas para acelerar sus planes de ser Gobernador dadas la preferencias. Si bien no es por seis años, cinco es mejor que dos. El haber influenciado en la decisión no debe extrañar a nadie, cualquiera con su poder político y el a
lcance del mismo lo hubiera hecho, político que no lo intentara no puede llamarse así, ya que faltaría a las dos características esenciales de un político, buscar el poder y mantenerlo. 

Suponiendo que el órgano judicial si hubiera sido influenciado. ¿Estamos descubriendo el hilo negro? No. Así como se dice que dos magistrado favorecieron a alguien, también se dice que la presidente tiene nexos con el principal partido que se oponía al proyecto que se sometía a votación. 


Es conocida la forma en la que se integra la gran mayoría de órganos colegiado para la toma de decisiones públicas en México, quienes deciden la conformación de éstos son las fuerzas políticas, entonces, ¿Por qué extrañarnos que sus resoluciones sean políticas y no simplemente legales?


Les comparto el debate que tuve al respecto en el panel del programa  Adicción Política.  
https://www.facebook.com/tverastijuana/videos/347154022557394/

lunes, 17 de diciembre de 2018

Se terminaron las campañas: El discurso debe cambiar


En su búsqueda por llegar a los Pinos, Andrés Manuel López Obrador se apegó a un discurso, hay buenos y malos, los primeros somos “notros” que buscamos llegar al poder para acabar con todo el sufrimiento que ha causado el modelo neoliberal a través de la “mafia del poder”.
Algo tenia de razón en el sentido que los Gobernantes no precisamente se dedicaron a resolver los grandes problemas, por el contrario, se ha tenido una clase política llena de cuestionamientos e ilegitimidad. Por ello, todos eran malos.
Ese discurso lo trabajó, conectó con la gente y mantuvo una oposición tajante a todo lo que viniera de lo Gobierno, esto sumado a otros factores le dieron el triunfo arrasador del pasado primero de julio.
Su discurso se impregnó en sus seguidores, el cual se ve reflejado por todos los medios, especialmente las redes sociales. Cualquiera que se atreviera a defender algunas acciones del Gobierno en turno o cuestionar las propuestas y posturas de AMLO era miembro de la “mafia del poder” o seguidor del “PRIAN”. Todo eso se vale, estaban en campaña, buscaban la presidencia y ya la consiguieron. ¿Cuál es la necesidad de seguir con el discurso de “buenos vs malos”?
Ante los cuestionamientos sobre que buscaba dividir, AMLO señaló reiteradamente que buscaría un pacto de unidad, borrón y cuenta nueva. La venganza no es lo suyo, no haría una cacería de brujas, pues todos ya iríamos en el mismo sentido.
Una vez en los Pinos – digo, Palacio Nacional – se pensaba que el tono bajara, sin embargo no ha sido así. Durante todas sus conferencias matutinas no desperdicia ningún momento en sus respuestas, en ellas nos recuerda que había unos malos causantes todo lo negativo y que su Gobierno lo solucionará.
Esto no abona para nada sobre ánimo social en el sentido de unidad. La campaña ya terminó, hayan votado o no por él, es nuestro presidente. Es momento de apoyar cuando se requiera, participar, exigir y cuestionar al nuevo Gobierno, es lo que hace fuerte a una democracia. No por eso quiere decir que ya se está en contra del presidente, como se percibe a quien discrepa de las recientes acciones del Ejecutivo.
Los “Fifís” y “Chairos” deben de quedar en el pasado. AMLO señala que la corrupción se combate de arriba hacia abajo, no estoy tan seguro de eso, de lo que si estoy seguro es que la división social si es de esa forma. Si tenemos a un presidente que continua dando discursos de “buenos vs malos”, lo cual hace parecer que aún se está en campaña, como consecuencia la división social seguirá.
No sé qué tanto aguantar la sociedad en escuchar los reproches del AMLO a los miembros del antiguo régimen mañana tras maña. Llegará un punto que esto casará y tendrá que asumir su responsabilidad. Señalo esto porque a cada cuestionamiento sobre una problemática, él implícita o explícitamente indica que es heredado – es verdad -. Habrá que ver ya transcurrido el sexenio que tanto se hará responsable del contexto que viva el país, de seguir con esos reclamos pareciera que siempre buscará a otros culpables.  
Bien haría el Presidente en hacer un borrón y cuenta nueva en el discurso, los ciudadanos sabemos y tenemos memoria de los antiguos Gobiernos, no necesitamos que se nos recuerde. Si la idea es mantener el discurso para seguir teniendo adeptos, no los necesita, su trabajo hablará por él.


Les comparto el programa de análisis político Adicción Política en el cual se profundiza sobre el tema: https://www.facebook.com/tverastijuana/videos/1925682540882028/ 




miércoles, 5 de diciembre de 2018

Toma de protesta de AMLO: El discurso


El discurso de nuevo Presidente Andrés Manuel López Obrador el pasado primero de diciembre, ante Diputados, Senadores, autoridades locales y federales e invitados del extranjero fue un recuento de las ideas que durante más de una década ha planteado en cada rincón del país, las mismas que lo ha llevado a Los Pinos.

No se esperaba nada nuevo excepto algunas cuestiones, a continuación resaltaré los fragmentos que considero relevantes de su discurso. Resaltó la atención que tuvo con el  Presidente Peña al inicio del discurso, ya que en palabras de AMLO señaló:

Licenciado Enrique Peña Nieto, le agradezco sus atenciones. Pero, sobre todo, le reconozco el hecho de no haber intervenido, como lo hicieron otros presidentes, en las pasadas elecciones presidenciales”.


La realidad es que si bien, Peña no intervino para obstaculizar a AMLO, si lo hizo en contra de Anaya, si  al final eso lo benefició otra historia, si aun sin intervenir hubiera sido presidente tampoco se discute, pero de que Peña usó las instituciones para inmiscuirse en la campaña no hay duda, considero que estuvo de más ese reconocimiento.
Vía: milenio.com
Recordó el por qué considera que su movimiento encabeza la cuarta transformación, ya que según su discurso, a lo largo de la historia se han dado tres transformaciones:

“Si definimos en pocas palabras las tres grandes transformaciones de nuestra historia, podríamos resumir que en la Independencia se luchó por abolir la esclavitud y alcanzar la soberanía nacional; en la Reforma por el predominio del poder civil y por la restauración de la República. Y en la Revolución nuestro pueblo y sus extraordinarios dirigentes lucharon por la justicia y por la democracia”.

Es por ello que ese discurso se ve materializado en el logo del Gobierno Federal. Miguel Hidalgo y José María Morelos representan la primera transformación, la segunda Benito Juárez, la tercera Francisco I. Madero y Cárdenas quien continuó con el legado revolucionario.

La línea histórica planteada por AMLO deja de lado los episodios de 1968, 1988, 1997 y 2000 que fueron la antesala del triunfo arrasador  de Andrés Manuel, que si bien no fueron tan importantes como los citados en su discurso si son clave para entender el contexto actual. 

Durante su discurso habló sobre la historia del país, las transformaciones ya señaladas y la situación social y económica del país. Hizo énfasis en la segunda:

“Desde los años treinta hasta los setenta, del siglo pasado, es decir, durante 40 años, la economía de México creció a una tasa promedio anual del 5 por ciento…. Y durante ese mismo periodo, en dos sexenios consecutivos, de 1958 a 1970, cuando fue ministro de Hacienda Antonio Ortíz Mena, la economía del país no solo creció al 6 por ciento anual sino que este avance se obtuvo sin inflación y sin incremento de la deuda pública. Por cierto, Ortíz Mena no era economista sino abogado”.

Aquí podemos ver como Andrés Manuel apela al pasado, ya que gran parte de su proyecto económico y social tiene que ver con el viejo PRI, aunque a muchos les duela, es la realidad. No es sorpresa ya que él está formado con ese PRI, que al menos en términos económicos no le fue tan mal al país, sin embargo esas políticas ya no son viables para el siglo XXI, pero el presidente se aferra a ello.

Dio un mensaje claro al señalar que Ortiz Mena no era economista, implícitamente está reafirmando lo que hace días comentó. Respecto a quienes se hicieron cargo de dictar las políticas económicas del país fracasar, por cierto egresados del ITAM, la cual ha sido criticada por AMLO como una escuela neoliberal.

Una vez hecho el recuento histórico de los periodos de éxito económico tenía que venir el reclamo, el reproche, la critica que siempre ha caracterizado el discurso de AMLO sobre el fracaso que se ha venido teniendo en el país es por la adopción de las policías neoliberales, ante esto señaló:

“En cuanto a la política económica aplicada durante el periodo neoliberal, de 1983 a la fecha, ha sido la más ineficiente en la historia moderna de México. En este tiempo la economía ha crecido en 2 por ciento anual, y tanto por ello como por la tremenda concentración del ingreso en pocas manos, se ha empobrecido a la mayoría de la población hasta llevarla a buscarse la vida en la informalidad, a emigrar masivamente del territorio nacional o a tomar el camino de las conductas antisociales”.

A ello le suma la corrupción que históricamente ha caracterizado a los Gobiernos en turno, más allá de la política neoliberal que tiene sus fallas, las cuales ya están en debate mundial sobre si es la dirección que debe seguir tomando el mundo. Considero que la principal causa de la desigualdad económica y social ha sido la corrupción, impunidad y por ende la no aplicación del Estado de Derecho. Con todo y las fallas de la política neoliberal, el país sería otro si imperara la ley.

No pudo faltar en su discurso el rechazo que hizo durante todo el sexenio a las Reformas Estructurales implementadas por Peña, Con razón señaló el fracaso de la Reforma Energética; que si bien gran parte de ese fracaso lo tiene el Gobierno saliente, basta recordar como la vendieron, con resultados a mediano plazo, siendo que ese tipo de Reformas solo se ven materializadas a largo plazo.


De igual forma reprochó a los otros partidos por el aumento a la gasolina, esto ante la insistencia de los panistas sobre cumplir la promesa hecha en campaña. Ante los gritos de panistas AMLO les respondió:

“Ahora resulta que los que aumentaron el precio de las gasolinas están pidiendo que baje. Hago el compromiso responsable que pronto, muy pronto, cuando terminemos la refinería que vamos a construir en México y se rehabiliten seis refinerías, va a bajar el precio de la gasolina y de todos los combustibles”.

Con mucha razón les respondió. Los panistas ya están sintiendo la impotencia que sentía su oposición cuando ellos eran Gobierno y formaban mayorías para su proyecto, con todas las palabras, suena hipócrita pedir que se revierta algo por lo cual ellos estuvieron a favor.


En ese fragmento se puede ver que AMLO retrocede un poco sobre bajar el precio de los combustibles, ya que en campaña reiteradas ocasiones señaló que sería de inmediato, ahora ponen un plazo hasta que las refinerías estén en pleno funcionamiento. 

Reafirmó diversas propuestas de campaña como bajar el IVA e ISR en la Frontera, las obras de desarrollo planteadas para el sur del país, programas sociales para adultos mayores, los llamados “ninis”, pensiones para discapacitados, subsidios y precios de garantía a productores del campo, bajar el sueldo a la alta burocracia, para el combate a la inseguridad la guardia nacional entre otras cosas.  Suena difícil, muy difícil cumplir con todo lo mencionado sin subir impuestos o adquiriendo deuda, cosa que no hará según lo prometido en campaña.

Siendo el combate a la corrupción su principal argumento en la campaña, y la exigencia de los millones de mexicanos que decidieron votar por él, considero un error parar en seco el tema de la corrupción para los ex funcionarios al señalar:

“No habría juzgados ni cárceles suficientes, y lo más delicado, lo más serio, meteríamos al país en una dinámica de fractura, conflicto y confrontación, y ello nos llevaría a consumir tiempo, energía y recursos que necesitamos para emprender la regeneración verdadera y radical de la vida pública de México, la construcción de una nueva patria, la reactivación económica y la pacificación del país. Estamos ante un asunto político de Estado, y como tal debemos enfrentarlo. Mi postura al respecto la definí con toda claridad desde la campaña. Dije que no es mi fuerte la venganza, y que si bien no olvido, sí soy partidario del perdón y la indulgencia”.

Antes esto, Andrés Manuel al menos en el discurso tomó la misma postura que Vicente Fox en los hechos, al dejar pasar la gran oportunidad de ser el presidente que rompa con el pacto de impunidad que ha existido. Aplicar la ley no es venganza, no se pide una cacería de brujas – que no estaría mal -, solo se pide una revisión del uso de los recursos públicos y que se aplique la ley.  Por el contrario de generar conflicto, sería un golpe contundente a lo que ha estado señalando “al margen de la ley, nada; por encima de la ley, nadie”.

Comenzar por el desmembrar las estructuras enraizadas de corrupción sería la mejor acción y legado que puede dejar el próximo gobierno, eso ya sería un avance nunca antes visto desde el ejecutivo.

La “cuarta transformación” ha iniciado. Andrés Manuel tiene todo, legitimidad popular y poder político desde las cámaras para no fallar. La historia ha comenzado a escribirse.  


domingo, 25 de noviembre de 2018

Migración: Un proceso de adaptación

La migración es uno de los fenómenos sociales más comunes, desde los primeros humanos en la tierra los cuales buscaban mejores condiciones para vivir, solían moverse para buscar principalmente alimentos que les permitieran sobrevivir.
Hasta la fecha eso no ha cambiado, ahora buscando mejores condiciones para desarrollarnos como seres humanos; eso es algo que a nadie se le puede negar, esto porque todos, en todo momento estamos en la búsqueda de mejores condiciones para nuestro desarrollo personal.
Hay tres aspectos que se tiene que poner sobre la mesas en la coyuntura de la caravana migrante de centroamericanos. El primero de ellos es que muestra la nula coordinación entre los niveles de Gobierno y de una escasa aplicación estado de derecho. La manera en la que entraron a nuestro país para nada fue legal, entraron relativamente fácil ya que no hay las suficientes medidas de protección en la frontera sur.
Por si fuera poco, los Gobernadores en su idea de quitarse el problema ayudan a los migrantes en su traslado, es una forma fácil de “lavarse las manos”, les dan comida y asilo por varios días para que los migrantes puedan continuar. Así han llegado a la frontera donde se refleja el verdadero problema. Hasta el momento no se ha tenido un posicionamiento contundente de las autoridades federales en cuanto a dictar una estrategia a seguir por todos los gobiernos.
El segundo punto el dilema de ayudar o no, por una parte están los radicales que adoptan el discurso de Trump al cuestionar porqué destinarles recursos de los ciudadanos mexicanos a extranjeros, y si se les ayuda es un incentivo para que más centroamericanos opten por la frontera norte de México como un lugar para su desarrollo.
El tercer punto es que al parecer será un hecho que no van a cruzar a Estados Unidos, dudo que opten por regresar a su país de origen, el debate en este momento debe de ser ¿Qué harán las autoridades con ellos?
Ante ese cuestionamiento Noah (2018) contempla la migración como un pacto de tres condiciones  o términos básicos, estos son:

  1.  El país anfitrión permite la entrada a su territorio
  1.  A cambio, los inmigrantes deben adoptar al menos las normas y los valores fundamentales del país anfitrión, aunque implique abandonar algunas normas y valores tradicionales
  1. Si los inmigrantes asimilan hasta cierto grado, con el tiempo se convierten en miembros iguales y completos del país anfitrión. “ellos” se transforman en “nosotros”.
  •         Seguridad y libertad de circulación a largo plazo.
  •        Un nivel de vida adecuado, incluye comida, agua, vivienda, atención para la salud, educación básica adecuada.
  •        Acceso al empleo y medios de subsistencia.
  •        Acceso a mecanismos efectivos para la restitución de viviendas, tierras y propiedades o la obtención de una indemnización.


El primer término ya se ha cumplido debido a que México ha permitido la entrada de migrantes, legal o ilegalmente pero entraron y es algo que no se puede cambiar.
Los otros dos términos tienen que ver cómo los migrantes plantean una postura ante el hecho de quedarse en país, lo cual implica aceptar las normas y adaptarse al contexto social, de igual forma  cómo las autoridades les generan las condiciones para que se establezcan. De acuerdo con ACNUR (2012) la solución duradera de integración con el país al que llegan depende de los siguientes aspectos.

Los pasos a seguir para solucionar el problema es establecer una coordinación de los niveles de Gobierno, aplicar la leyes en materia migratoria, tener un censo de los centroamericanos que llegaron en la caravana, establecer bajo qué condiciones son aceptados en el país, quien lo acepte que se integre a la sociedad y en la medida de lo posible generarle las condiciones ya señaladas, los que no acepten esas condiciones implícita (incumplimientos de las leyes) o explícitamente deportarlos a su país de origen.
Tenemos un antecedente reciente con los haitianos, los cuales llegaron en búsqueda de un desarrollo como seres humanos, algunos sectores los criticaron, sin embargo con el tiempo nos mostraron que solo llegaron a mejorar sus condiciones de vida.
¿Por qué no darles el mismo beneficio de la duda a los centroamericanos? 


Referencias 
 Agencia de la ONU para los Refugiados (2012). Situación de los Refugiados en el Mundo en    Busca de Solidaridad. ACNUR. Disponible en: http://www.acnur.org/fileadmin/scripts/doc.php?file=fileadmin/Documentos/BDL/2012/8989


Noah Y. (2018) 21 Lecciones para el siglo XXI, España, editorial debate.

martes, 17 de julio de 2018

Gobierno austero: ¿Gobierno eficiente y eficaz?


Uno de los temas que sin duda aquejan a los ciudadanos es el uso desmedido de los recursos públicos, ante el recorte de estos nadie puede estar en desacuerdo, esto porque hay una desproporción entre los sueldos y todo lo que conlleva ser servidor público – más si es de alto nivel – y lo que cualquier ciudadano gana en un trabajo.
En México se ha creado la idea que entrar a trabajar en el aparato Gubernamental es sinónimo de trabajar poco y ganar mucho, hay algo de razón en eso, especialmente en la burocracia sindicalizada y de alto nivel.
Los ingresos de los altos funcionarios y la clase política no se limita a un sueldo, sino a diversos privilegios como: comida, chofer, camionetas, gasolina, viajes, seguros de gastos médicos privados, cambio de mobiliario o de equipo con el cambio de Gobierno, Asesores – que en muchos de los casos de asesores no tienen nada - , bonos especiales y pensiones a expresidentes por mencionar algunos.
Eso es lo que le da coraje a la población, ver como un pequeño grupo que literalmente derrocha los impuestos que en lugar de verse materializados en servicios públicos, se van a lo ya señalado.
Sobre los sueldos, no estoy a favor de bajarlos, ni del presidente ni de ningún otro trabajador de la Administración Pública, Respecto a respetar que nadie debe ganar más que el presidente, de eso no hay discusión.
¿Por qué estoy en contra de ese punto? Considero que si se trata de ahorrar sobre la nómina, lo que se debe de hacer es adelgazar el aparato burocrático, que si bien hay la propuesta, es solamente sobre los empleados de confianza, paradójicamente se recortará el personal que mayormente trabaja, vamos a ver si eso no ocasiona ineficiencia administrativa.
Cabe señalar que habrá una discriminación laboral entre lo sindicalizados y los de confianza, esto porque los últimos trabajarán 48 horas contra 40 horas de los de base. La respuesta al por qué de esa discriminación es sencilla, al sindicato no lo va a tocar porque ya sabemos lo que ocasionaría.
Implementar estas medidas no causará mayor problema para el Gobierno de AMLO, algunas cosas deberán pasar por el congreso, quiero ver qué partido se opone ante esta política de austeridad que tiene el visto bueno de la sociedad en general, no dudaría que el PRI o PAN se inventen algo para tratar de frenar dichas propuestas.
La pregunta que queda en el aire es ¿un Gobierno más barato es más eficiente y eficaz? La cuestión es que el problema jamás han sido los sueldos de los altos funcionarios, los sueldos no van en función de la capacidad de Gobernar, que es donde realmente está el problema.
Nadie estaría hablando de los sueldos si los Gobiernos fueran eficaces y eficientes, pero no porque no lo sean se debe tomar el tema de los sueldos como algo fundamental para la Admiración Pública, ya que si la eficiencia y eficacia imperar en los Gobiernos, no habría necesidad de implementar una política de austeridad.




miércoles, 4 de julio de 2018

Elecciones 2018: El hartazgo materializado en las urnas

Fuente: publimetro.com.mx
El pasado primero de julio se dio un suceso político electoral nunca antes visto en la historia reciente de nuestro país. Por primera vez desde que tenemos una democracia -2000- ningún candidato a la presidencia había ganado  con tanta legitimidad, no solo en cuanto a votos sino con el reconocimiento abierto de toda una clase política que se oponían a su proyecto político.
Sobra decir que las causas de la victoria de AMLO se deben al hartazgo social, la decepción generalizada de la primera alternancia – PAN 2000 y 2006 - en la cual los Gobiernos del partido ganador no pudieron realizar los cambios fundamentales que el país necesitaba – que hasta la actualidad siguen en la agenda pública – los cuales son combatir la corrupción, impunidad, desigualdad, pobreza, inseguridad entre otros.

Ante ese panorama Andrés Manuel  se logró posicionar como el principal opositor de la clase política que no logró dar los resultados de la alternancia. En 2006 y 2012 no obtuvo la presidencia porque el pacto implícito PAN-PRI, para el proceso electoral que culminará los próximos días no solo la derecha fue dividida, sino el principal partido – PAN – de oposición.
El triunfo de AMLO se veía venir, se sentía en el ánimo social, lo que no se esperaba era la abrumadora victoria, si en cuanto a la presidencia, no en el resto de los cargos que estaban en juego – Diputados Federales, Senadores, Diputados Locales, Munícipes y Gobernadores en algunos Estados – en los cuales simplemente no tuvo competencia.
Los resultados en el resto de los cargos se deben a la marca AMLO, es decir, no importaba quien fuera el candidato, con Andrés Manuel en la boleta el electorado vota más a favor de MORENA, de igual forma con la campaña del “voto parejo” para que se puedan cumplir las promesas de campaña que tenía que pasar por el Legislativo.
Se estima que la coalición encabezada por MORENA obtendrá mayoría entre 17 y 18 Congresos Locales, Gubernaturas; Morelos, Ciudad de México, Chiapas, Tabasco y Veracruz; La coalición abanderada por el PAN solo obtuvo Guanajuato y aparentemente Puebla y Yucatán; Movimiento Ciudadano ganó Jalisco. Por su parte el PRI no obtuvo ninguna victoria. 
Fuente: El Universal Online
En cuanto al escenario post electoral se esperaba que se judicializara, pero dada la contundente victoria y el reconocimiento ya señalado, el clima social es de tranquilidad y esperanza generalizada. La excepción se dará en Veracruz que a pesar de haber ganado cómodamente MORENA, los Yunes – Panistas – irán hasta las últimas consecuencias. En Puebla se dio una elección más peleada en la cual aparentemente – según el PREP – ganará el PAN, sin embargo se dieron una serie de irregularidades que probablemente se resuelva en tribunales.                                                                                                                               

¿Qué Sigue?
El próximo Gobierno que encabezará Andrés Manuel llegará con una gran responsabilidad, no habrá excusas, no habrá “mafia del poder”, no se enfrentará a un congreso minoritario como si lo hizo Fox, Calderón y Peña, – el último si construyó una mayoría al inicio de su mandato - el desenlace ya lo conocemos. La oposición se verá atada en muchos aspectos, podrán oponerse en el discurso, pero en los hechos podrán hacer poco.
Para el caso de MORENA como partido el reto será igual de grande que para el Gobierno, de ser un partido que no tenía nada, tendrá todo, de ser un movimiento que se creó con la finalidad de llevar a AMLO a los pinos, una vez cumplido ese objetivo ¿qué pasará?
Su Pragmatismo permitió tener voces ideológicamente opuestas que tarde o temprano se confrontarán internamente. El “pastel” estaba muy grande en estas elecciones, había rebanadas de sobra para repartir, sin embargo, a partir de ahora todos querrán comer de ese “pastel”. Los actores políticos tendrán sus propios proyectos políticos, surgirán liderazgos que hasta ahora se mantenían a la sombra de AMLO. El reto de MORENA como partido se verá en las próximas elecciones intermedias.
El Partido Revolucionario Institucional ha tenido el peor resultado electoral en su historia, medicamente hablando diría se encuentra con “en estado de coma”, quien sabe cómo le hará para posicionarse como una alternativa en los siguientes procesos electorales, para entender el desastre  vale la pena revisar los resultados en el Estado de México; en el Congreso Local la coalición abanderada por MORENA aparentemente obtendrá la victoria en 42 de 45 distritos y 54 de 125 municipios. Esta derrota en el último bastión priista ya se veía venir desde las elecciones del año pasado – debido a que MORENA obtuvo más votos – que si no fuera por sus aliados, no hubiera ganado la Gubernatura el año pasado. Se avecina la extinción del PRI, algo que parecía imposible hace apenas seis años, el tiempo dirá si al fin los “Dinosaurios” se extinguen con el meteorito llamado electorado. 
Así como Meade tenía que cargar la cruz llamada PRI, Anaya – una menos pesada – hizo lo propio, debido a que precisamente el PAN a partir del 2000 fue el partido de la esperanza, del cambio, de la alternancia, pero también de la decepción, probablemente el resultado no hubiera sido tan malo, pero a eso le sumamos la división interna y se dio lo que ya conocemos
Acción Nacional se perfila para ser la principal oposición al nuevo Gobierno, así lo dejó claro Ricardo Anaya en conferencia de prensa el primero de julio cuando reconoció su derrota, sin embargo primero deben de ordenar su casa, los “rebeldes” del PAN se encuentran al asecho, es el escenario perfecto para buscar recuperar el partido que les arrebató Anaya. Algunas voces críticas del partido señalan que el resultado es una oportunidad para refundarlo, habrá que ver si Anaya se aferra seguir con el control.
El mejor ejemplo del mal resultado panista se encuentra en Baja California, Estado históricamente ganado por el partido, donde inició la alternancia en los Gobiernos. De tener ocho diputados por principio de mayoría relativa pasa a no tener ninguno, en el Senado se perdieron los dos escaños. Hay que hacer una anotación para el caso del Estado, hay que darle algo de crédito a los desastrosos Gobiernos, Kiko Vega en el Estado y el apodado “Patas” en Tijuana.
El PAN deberá entrar en un proceso de reflexión interna si es que quiere de nuevo ser la alternativa y oposición que alguna vez llegó a ser.
Habrá una reconfiguración del Sistema Político Electoral mexicano, pasó un “huracán” llamado Andrés Manuel López Obrador el cual removió todo, a partir de la instauración de nuevo Gobierno, nuestro sistema ya no será el mismo. Veremos si se repite el patrón de los últimos procesos electorales, después de cada proceso hay reforma electoral para cambiar aquello que a los partidos políticos les estorbó.
Todo el cambio nos lleva retroceder aparentemente en cuanto a que tendremos un presidente hecho en el viejo PRI, con el capital político que solía tener el viejo PRI, con el pragmatismo del viejo PRI, con la intolerancia del viejo PRI.
Espero estar equivocado. En seis años estaremos evaluado ya con hechos las repercusiones de lo acontecido el domingo pasado.